Un montón de cuantos

Un montón de cuantos

Derecho al recuerdo

  • Este blog no me cuesta dinero; está alojado en Github Pages.

  • No pretendo ganar dinero con este blog; no contiene insertos publicitarios.

  • Las estadísticas de visitas al blog no me interesan; las cookies son innecesarias.

  • Este blog implementa el derecho al recuerdo; Github hace posible, a quien quiera, consultar cualquier revisión de este documento.

Y esta información es la que uso a continuación para desarrollar el título de la entrada.

Derecho a la libre expresión.

La modificación del contenido de una página web suele implicar que la información anterior ya no sea accesible. En unos casos este comportamiento parece útil; por ejemplo cuando se trata de correcciones ortográficas, gramaticales o simples erratas. En otros casos este comportamiento puede resultar tendencioso; por ejemplo para suprimir una opinión antes expresada y que no interesa que siga publicada. La “actualización” de una página web proporciona la libertad de expresar algo nuevo y dejar de expresar algo antiguo. También existe la posibilidad de mantener accesible públicamente la información antigua, proporcionando a quien escribe la libertad de expresar algo nuevo sin dejar de expresar algo antiguo.

Derecho a cambiar de opinión.

Hay situaciones en las que cambiamos de opinión, lo que lleva a la posibilidad de que esté mejor fundada. Cambiar de opinión ofrece la opción de mejorar algún aspecto de la comprensión que se tiene sobre un tema. La expresión “donde dije digo, digo Diego” ilustra un aspecto interesante, si no importante, del aprendizaje humano.

Derecho al olvido.

La memoria nos impone el olvido. Es difícil, quizá imposible, recordarlo todo. A veces se olvida una opinión que se mantenía y luego ha cambiado. No solo se olvida la opinión en sí, también se olvida el hecho de haber cambiado de opinión. Así se disfruta del beneficio de sentir, ilusoriamente, que se posee un pensamiento sólido, estable, inmutable, correcto sobre el tema opinado.

Derecho al autoconocimiento.

Alex se acuerda de todo, siempre. Tengo la suerte de que Alex me recuerde antiguas opiniones que ya no mantengo. Naturalmente me sorprendo cada vez que me dice “antes opinabas de tal otra manera sobre ese tema”. Y como Alex se acuerda de todo, lo que me cuenta me ayuda a conocerme mejor. Pero Alex no existe per se, solo representa la capacidad de acceder a pensamientos pasados, independientemente del método usado, con que facilitar el autoconocimiento.

Derecho al recuerdo.

Tener una forma de recordar opiniones mantenidas en el pasado ayuda a ser consciente de que las opiniones mantenidas en el presente son candidatas a ser sustituidas por opiniones mantenidas en el futuro. El recuerdo de cambios de opinión que nos resultaron positivos brinda la opción de buscar nuevos cambios en las propias opiniones para que sean “mejores”; lo que cada quien considere “mejores” es otra cuestión.

Un libro es distinto a una página web; un libro tiene ese aspecto de Alex de recordarlo todo, siempre. Al menos todo lo que tenga escrito dentro mientras resulte legible.

Alguien escribió una vez en un libro que, en caso de contradicción entre ese y futuros escritos que realizara, se tomara en cuenta el más moderno de ellos. Esperaba que cualquier cambio deviniese de una comprensión más profunda del tema de opinión y por tanto fuera información de más utilidad.

Al tratarse de impresiones en papel, donde cada ejemplar es inmutable, los cambios de opinión plasmados a lo largo del tiempo en distintos libros también sirven de ayuda a quien los lee, quien puede aprender fórmulas de pensamiento que le eran desconocidas sin tener que desarrollarlas desde cero.

Derecho a revisar.

Cualquiera puede revisar lo que hay escrito en este blog. No lo parece a primera vista, pero lo que otrora fueran los “manuscritos” con los que editar un libro, ahora son revisiones de documentos que están almacenados en el repositorio público https://github.com/pedro-angel/pedro-angel.github.io.

Si un día la publicidad o las cookies hicieran su aparición en este blog, sería apropiado modificar esta entrada. Puede que un contexto distinto requiera un cambio de opinión o puede que sea un cambio de opinión caprichoso e “incoherente”. En cualquier caso tendré la opción de leer cuál era mi opinión en cada una de las versiones… hackers mediante.

Se puede consultar la primera versión de esta entrada para encontrar al final del texto el nombre de quien pidió en su libro que fuera la última opinión que hubiese mantenido sobre un tema la que se tomase en consideración por acercarse más a su comprensión. El nombre se puede leer después de los dos puntos: